Tomar decisiones nos hace libres

 

Libres, para elegir, para tomar  decisiones acertadas aquellas que mejor nos hagan sentir, que mejor nos hagan vivir y sin embargo, erramos en la decisión tomada.

Eso en el mejor de los casos, porque el error nos hace aprender, nos hace ser mejores  y nos ayuda a liderar nuestra vida.

Otras veces, ante el miedo a lo qué ocurrirá no tomamos decisiones, mejor dejar que otros resuelvan el problema o mejor, dejar que se resuelva solo. 

Miedo, la herramienta del ego para paralizar nuestro avance y ante al duda no tomar decisiones. ¿Por qué tanto miedo a decidir? ¿Qué hay en nuestro cerebro para tener esa dificultad para tomar decisiones ?

Ego, siempre es el ego el que tiene la última palabra, y ante la incertidumbre saca su arma más poderosa para controlar nuestra mente, el miedo.

Somos libres para tomar decisiones, decisiones que se nos aparecen en nuestra vida como una cruce de caminos, caminos que nos llevarán a un futuro mejor. 

Es ahora en el presente donde con nuestra toma de decisiones se forja el futuro. No existiría éste sin las semillas que plantamos en el presente. Todo es presente.

 

Tomar decisiones es elegir dónde queremos ir.

 

Tomar decisiones nos permite decidir y elegir el rumbo que queremos tomar. Aunque no significa que lleguemos al destino que hemos elegido.

Esa es la magia del camino, eso es lo que nos permite la toma de decisiones. Avanzar y durante el camino descubrir nuevas posibilidades y nuevas oportunidades para liderar nuestra vida.

Tenemos recursos más que suficientes en nuestro interior para afrontar lo que nos llega en nuestra vida. Ahí está el primer gran problema no somos capaces de sacar nuestros recursos a relucir o los utilizamos tímidamente por el miedo al qué dirán

Somos mucho más de lo que creemos. Mucho más de lo que nos han hecho creer en un mundo de creencias tradicionales y arcaicas que convierte en zombis digitales a cualquiera que caiga en las redes del mundo sin sentido.

Esa es la cuestión:

SER en vez de estar. 

SER en vez de temer. 

SER en vez de perderse.

Miles, millones de personas perdidas, sin saber cuál es su camino. Cada año me preguntan, clientes, amigos y personas de distintas edades. ¿Y ahora que hago?

Y siempre respondo ¿ a ti que te gustaría ser? Porque toda la cuestión se reduce a SER no a hacer.

 

Tomar decisiones acertadas nos permite SER.

 

SER porque tomar decisiones que salen del corazón nos permite ser nosotros en estado puro, en estado limpio. Sin trampas, sin creencias y sin miedo.

Ese es el gran secreto para SER, tomar decisiones desde el Alma, desde lo más profundo de nuestro ser.

Esa Alma de Líder que todos llevamos dentro y que emerge en situaciones de desconexión mental, en el campo, en el deporte, en la playa, en una cena, en una puesta de sol, qué se yo, cada persona, cada alma es distinta.

Cada alma goza de forma diferente, aunque hemos creado patrones sociales que la mayoría sigue y termina perdido en un camino desconocido, que no reconoce porque no lo ha creado, sólo lo ha imitado.

Recuerdo una frase, aunque no a su autor que decía “el día que te descubras del lado de la mayoría es el momento de empezar a preocuparte”. 

Cuando comenzamos a SER nos convertimos en líderes de nuestras vidas.

 

Tomar decisiones acertadas nos permite ser líderes.

 

Porque liderar es una cuestión que atañe a todas y cada una de las personas que habitan la tierra. 

Cuando elegimos, cuando tomamos decisiones desde el alma y seguimos el camino que hemos elegido, es cuando nos convertimos en líderes de nuestras vidas.

Es la decisión la que nos convierte en líderes y o al contrario, me explico, no tomamos buenas decisiones porque seamos líderes, sino que somos líderes de nuestra vida porque tomamos decisiones acertadas.

En este artículo te hablo de cómo tomar decisiones es el camino para convertirte en líder

 

Tomar decisiones construye un castillo de libertad.

 

Y así es que paso a paso, día tras día vamos construyendo un futuro para ser libres. 

No son necesarios grandes gestos o hazañas, sólo hacer cada día un poquito, un granito para engrandecer nuestra montaña. 

Subestimamos lo que somos capaces de llegar a conseguir en un año, por ejemplo, si cada día pusiéramos un granito en nuestro castillo de arena. Siguiendo el patrón de la hormiguita. 

Aunque si quieres construir más rápido hay aceleradores, el acelerador principal es formarte en las habilidades de Liderazgo. Esto hará que saques todo tu potencial de forma más rápida y eficiente.

Esos granitos son las decisiones que tomamos cada día para avanzar. Por pequeñas que sean, por insignificantes que nos parezcan, ahí empieza la libertad.

No valoramos lo suficiente, ni somos conscientes del valor que tienen o de lo mucho que nos pueden dar las decisiones que cada día tomamos. 

Si consiguiéramos que esas decisiones llevaran un sentido, un propósito y basadas en nuestros valores en poco tiempo nos quedaríamos alucinados de lo que hemos conseguido.

Podríamos escribir cientos, quizás miles de páginas hablando de la libertad. De lo que significa para cada persona. 

Aunque al final del todo, si analizáramos esas páginas veríamos que en el fondo la libertad llega o nos sentimos libres al tomar  decisiones acertadas.

El cerebro humano necesita sentirse libre para vivir en un estado de placer. Para que no active sus mecanismos de supervivencia debe sentir que no hay amenaza externa.

Sin embargo, si cada día sentimos el miedo en nuestro cuerpo porque no nos sentimos libres y ante ello nos quejamos todo el día, el cerebro activará sus mecanismos de defensa.

 

Tomar decisiones acertadas para superar la incertidumbre.

 

La incertidumbre llama a las puertas del miedo para encontrar respuestas, y éste no aparece porque ha salido huyendo, por miedo a qué ocurrirá ante la incertidumbre. 

Malos amigos estos dos que no quieren verse, y sin embargo se pasan la vida buscándose, se consumen persiguiéndose hasta el fin de sus días. 

Mejor no dejar las riendas de nuestra vida a la incertidumbre, mejor dejar que sea nuestra alma de líder quien maneje el destino. La que nos dirija a través de la senda que más nos conviene.

Decisiones que salen del alma y que surgen con nuestra intuición, toma de decisiones basadas en valores de vida. Basadas en nuestro modelo de vida que construimos desde el alma.

Olvidemos las creencias, construyamos nuestra partitura para tomar las mejores decisiones y tocar nuestra música. Aprender a través de nuestro liderazgo a tomar las decisiones más difíciles  apoyándonos en quiénes somos y en cómo nos sentimos. 

Tenemos miedo cuando se trata de tomar decisiones que afecten a otras personas, pero en realidad sólo nos tememos a nosotros mismos. Sólo es la unión miedo incertidumbre que cuando se asocian nos hacen temblar. 

Un día decidí construir un modelo para tomar de decisiones, basado en los valores de mi vida, en quién soy, en mis sueños y en el sentido que todo tenía para mi SER. Este método está escrito en un artículo anterior te lo dejo aquí

Fue en ese momento que conseguí soltar las amarras que no me dejaban zarpar, fue el momento de soltar que me hizo sentirme libre. 

Desde ese día mi incertidumbre me han abandonado y he conseguido sonreírle a mi miedo y darle las gracias por haberme protegido todo este tiempo.

Desde ese momento mi miedo descansa en la morada del Ego y aunque  a veces se asoma por si hay que “echar una mano”. Con un abrazo le deseo un buen día y sigo en mi camino aprendiendo y viviendo para SER cada día.

Él tranquilamente se vuelve a dormir. Buenas noches.

Gracias por leerme en este movimiento de liderazgo que estamos creando para ayudarnos puedes participar si te apetece compartiendo el artículo con más personas y entre todo construir una gran comunidad. 

Encantado de contar contigo para crear este movimiento. Me gustaría conocerte por lo que me agradaría que me dejaras un comentario o me escribieras por mail. Gracias por estar ahí y forma parte de algo muy grande. 

 

Un abrazo 

Juan

Share This