La autoconfianza va de la mano de la autoestima. 

Confiar en uno mismo es una de las piezas claves para tener éxito en la vida. Pero claro, ¿cómo tener confianza en uno mismo si nunca la has tenido?

Es curioso ver a personas que tienen unos recursos enormes, consiguen lograr objetivos difíciles en su vida y, sin embargo, no son capaces de confiar en ellos mismos. 

Esto supone uno de los mayores frenos y problemas a los que se enfrenta una persona que quiere mejorar su vida y crecer.

 

¿Por qué ocurre esta falta de autoconfianza?

 

Es un aprendizaje, son conexiones neuronales conectadas en la niñez por las creencias o vivencias tenidas en esa época.

Esto quiere decir que se pueden cambiar y que eso que percibes como falta de confianza es un software que se ha instalado en tu cerebro y has dejado que se apodere de tu vida.

Apúntate esto en grande en un papel donde puedas verlo cada día:

 

“ NO ERES TORPE NI TE FALTAN CAPACIDADES O RECURSOS, SÓLO NECESITAS REPROGRAMAR TU CEREBRO” 

 

Y esto es todo, no necesitas hacer cosas extraordinarias o castigarte o cualquier cosa rara que se te ocurra.

La clave para cambiar esta falta de autoconfianza es entrenar y volver a enseñar al cerebro un camino nuevo de conexiones neuronales que utilice para realizar las cosas con confianza y creyendo en tus múltiples capacidades.

 

Cómo ocurrió la pérdida de autoconfianza

 

La realidad a veces supera a la imaginación y, por ello, el mecanismo por el que ocurrió será muy diferente para cada persona. Aunque después de muchos años trabajando con clientes cara a cara, descubres que lo que cambia de unas personas a otras son sólo pequeños matices. 

La mayoría de las personas tienen un escenario común de cómo perdieron la confianza en uno mismo.

Lo primero que debes tener en cuenta es que la autoconfianza se pierde porque pones foco en el exterior.

Si pusiéramos foco interno no ocurriría esta falta de confianza ya que creeríamos en nuestros recursos al verlos y utilizarlos cada día, en vez de reaccionar a las demandas del estímulo externo.

 

¿Y por qué ponemos el foco en el exterior?

 

El motivo principal es porque en el momento que éramos pequeños nuestra atención estaba totalmente en el exterior, nos fijábamos en las personas que nos rodeaban y con las que más tiempo pasábamos para construir nuestra personalidad y crecer como personas. Era el exterior el que nos hacía creer que los recursos estaban afuera.

Sin embargo, ahora para construirnos o mejor dicho, reconstruir nuestra autoconfianza, no es necesario poner foco externo, al contrario, podemos y debemos poner el foco completamente en nuestro interior.

Como decía anteriormente, aunque cada persona tiene su circunstancia para haber perdido la autoconfianza, el patrón común suele ser una mala experiencia con personas a las que valoramos y en las que confiamos.

Normalmente sucede con las personas que nos crían y, más tarde, se reafirma esta situación bien con la pareja o con los amigos.

 

Estructura de la falta de confianza

 

Partimos de una situación de corta edad y en un periodo de construcción de nuestra personalidad.

En esa edad como niños que somos sólo actuamos según lo que el instinto nos dice en cada momento. 

Muchos padres pretenden que sus hijos sean responsables, razonen y, por ejemplo, dejen su cuarto ordenado. 

Esto es una cuestión imposible biológicamente, pues nuestro cerebro no se desarrolla completamente hasta los 30 años y la corteza frontal no está configurada antes de los 14 años. 

Por ello, todo lo que pretendamos que los niños razonen o sean planificados o metódicos es un intento fallido.

Sin embargo, sí que les haremos mucho daño si debido a esta falta de orden les gritamos, les insultamos o los despreciamos por no hacer las cosas como un adulto quiere.

En este escenario, un niño intenta hacer las cosas como sabe, que es utilizando su mente curiosa de aprendizaje y utilizará lo que en ese momento considere que puede ser su recurso, el cual utilizará, bien porque lo ha visto en un adulto o bien por similitud con actos anteriormente realizados.

Si en ese momento recibe una reprimenda o un castigo o un desprecio por parte de la familia, su cerebro aprende que ese recurso que ha utilizado no es correcto, y si lo usa será apartado de la tribu.

Recuerda que el cerebro nunca quiere ser excluido de la manada. Mucho menos por los grandes referentes de la manada, los padres.

Es en este instante donde se observa que realmente quien tiene falta de recursos son los padres, porque seguramente les hicieron lo mismo de pequeños.

Posiblemente podrías estar pensando ¿entonces cómo educo a un hijo? Siempre respetando las cualidades y recursos que tiene y con mucho amor. Evitando corregir continuamente porque los demás piensen o tu pienses que acabará mal. Quizás lo que le haga acabe mal sea el no tener recursos propios. 

Es lo que se ve hoy en día, niños sobre protegidos con incapacidad para resolver problemas en sus vidas.

En etapas tempranas lo que todos queremos, lo que necesita un cerebro, es experimentar cosas y cuanto más nuevas sean más divertido y excitante para el cerebro.

Por eso en edades tempranas es muy importante corregir lo menos posible a un niño y sí proporcionarle el mayor número posible de experiencias para que sus neuronas y conexiones neuronales se conviertan en una red neuronal lo más extensa posible.

Después ya vendrá lo que se denomina la poda neuronal y el niño escogerá con qué experiencias se queda y cuales elimina.

Pues así es como surge la falta de autoestima y falta de confianza. Los responsables suelen ser los padres o abuelos que nos crían.

Pero antes de que vuelvas a poner foco externo y les culpes de tu falta de autoconfianza, déjame decirte que ellos hicieron lo mismo que aprendieron y su error no es haberlo hecho contigo sino con el paso de los años no haberlo cambiado poniendo foco interno.

Exactamente igual que en el punto en el que te encuentras tú ahora. 

Puede que lleves años sintiéndote con baja autoestima y con la falta de autoconfianza. Sin embargo, es necesario poner las cosas en su sitio y desmitificar esta situación y dejar de lamentarse por ello.

La falta de autoconfianza sólo son conexiones neuronales que se establecieron por unas experiencias y para cambiarlas hay que seguir dos procesos.

El primero, es no seguir alimentando los pensamientos y situaciones que te llevaron a ello.

Es decir, no sigas buscando la aprobación y el reconocimiento en la manada y en el exterior. En realidad algún día descubrirás que lo haces por pereza, porque es más cómo hacer cualquier tontería y que te den la palmadita en la espalda que ponerse a trabajar y construir un mundo interior bien fuerte. 

Lo segundo, es comenzar a crear nueva conexiones neuronales encaminadas a proporcionarnos un gran nivel de autoestima y autoconfianza pero de forma interna por el cumplimiento de tareas y objetivos. 

En la época que vivimos no necesitamos el efecto manada para sobrevivir, ya no hay leones acechando ni nos vamos a quedar aislados de la tribu.

Al contrario, si somos fieles a nuestros valores y nuestra actitud lleva la línea de nuestro propósito, verás que tu tribu aparece sola, y lo mejor que además será afín a tus valores.

Esta frase es muy importante de recordar:

 

“Cuando dejas de buscar la tribu y construyes un gran YO la tribu te encuentra a ti”

 

Cómo trabajar la autoconfianza y mejorar la autoestima.

 

1. El trabajo va a ser largo y cuesta arriba. Y tu dirás “vaya ánimos que me das”. Fíjate que llevas años engañando a tu cerebro para ser alguien que no eres y esto te ha llevado a la falta de confianza en ti mismo ¿no crees que es hora de que veamos la realidad aunque no nos guste?

Sabiendo que el camino no es fácil, ya te vas preparando y, sobre todo, te servirá para no desesperarte durante las etapas del camino.

Piensa que llevas muchos años con una conexiones neuronales creadas por las creencias que hay en tu cerebro y ahora para crear unas nuevas conexiones y que empieces a confiar en ti se necesita tiempo.

Consiste en ir haciendo cada día y seguir avanzando aunque sea a ritmo lento.

2. Haz un listado con cosas que tienes pendientes de hacer y al finalizar el día medita y, sobre todo, escribe a modo de agenda los recursos que has utilizado para alcanzar el éxito.

3. Si algo no te ha salido bien anota al final del día que cosa es y cómo la hubieras hecho mejor para que te saliera como te gustaría.

4. Cada vez que logres algo muy importante para ti celébralo y escribe los recursos que has utilizado para llegar al éxito. En el momento de brindar dile a tu cerebro o visualiza ese o esos recursos utilizados. Recuerda que debes reprogramar conexiones y, para ello, hay que decirle al cerebro aquello que hemos hecho bien y la capacidad que tenemos.

5. No hagas nada que no venga de tu foco interno, es decir, que no sea el exterior el que demande tu acto. Haz las cosas desde el alma y porque forma parte de tus valores y de lo que te hace sentir bien. Si esperas recompensa por lo que has hecho no tienes foco interno. 

Imagínate que haces una comida porque te gusta cocinar pero mides el éxito y tu capacidad según te digan los comensales. Es un foco externo. 

Ahora el mismo plato que llevas tiempo pensando porque te gusta cocinar, miras recetas y eliges la mejor de las que hay.

Pones el alma en la cocina y disfrutas probando y mezclando ingredientes y pones todo el amor en ello. 

Todo eso ya es un éxito, has utilizado muchos recursos tuyos y guste o no guste debes estar satisfecho con lo que haces. El camino ya es un éxito, el resultado sólo sirve para mejorar cada día. 

Si cada acto esperas una recompensa recuerda que el cerebro de cada persona es único y no podrás contentar a todos. Sólo puedes y debes recompensarte a ti mismo al realizar algo que te gusta. 

Tu cerebro ha aprendido desde niña/o que el amor llega de los demás cuando hacemos algo que a ellos les gusta.

Esto es una falsa creencia, el amor nos debe llegar por lo que somos y cómo vivimos cada día.

Si los que dicen querernos no nos dan amor por algo que somos, es porque realmente su amor no es verdad, sólo es un robo de afectividad y un chantaje emocional. 

Por desgracia, a este robo y a este chantaje es lo que se llama la mayoría de las veces amor en la sociedad actual.

El amor de verdad es desinteresado y acepta a la otra persona como es y si no la acepta es porque realmente no es compatible y no pasa nada, pero destruir y destruirse bajo la excusa del “amor” es una locura.

Dicho todo esto se tú con todas tus capacidades y defectos y asume que te deben aceptar por lo que eres. 

6. Haz cada día cosa nuevas y aprende todo lo que puedas para aumentar tus capacidades. Cuanto más aprendas mejor te sentirás contigo misma/o y en los ambientes en los que te muevas.

7. Haz deporte, es uno de los caminos para mejorar la autoconfianza.  Cuanto más ágil y fuerte te sientas más confiarás en ti mismo.

8. Come comida de verdad. La nutrición adecuada te hace sentirte mejor por dentro y eso mejora la salud cerebral.

9. Evita bebidas azucaradas y el alcohol. El alcohol destruye las neuronas. Destruye las células madre del hipocampo donde están esperando a formar nuevas neuronas. Si el hipocampo se va deteriorando y las neuronas no se van regenerando tu memoria será cada vez más débil y esto te hará sentirte con problemas de confianza y autoestima

10. No tienes que entregar tu vida a tus padres, hermanos, hijos o pareja. Eres tú en todo tu esplendor, disfruta como eres.

Haz lo que creas que es lo mejor y lo más justo, y si estas personas no lo aceptan pregunta el por qué no les parece bien.

Háblalo y busca un camino en el que te sientas bien. Si no te sientes bien no es tu camino aunque no guste a los que te rodean. Explícalo y pide disculpas si alguien se molesta.

Recuerda que el amor de verdad es desinteresado si te quieren cambiar, sea quien sea, no te quiere. Sólo estás ahí para cubrir una necesidad de esa persona, no le des más vueltas. Es el funcionamiento del cerebro no pasa nada pero debes saberlo.

El amor de verdad brota, no lleva palabras o actos. Es una sensación y sentimiento que se ve en el silencio, en una mirada o en un roce de manos.

Recuerda esta frase

 

“ Lo que es, es” el amor no necesita ser explicado o contado.

 

Si en tu vida has experimentado el amor de verdad, sabrás de qué te hablo y si no, aún no es tarde. Sólo debes tomar las decisiones acertadas  y liderar tu vida.

 

11. Tu eres muy grande, entre millones de espermatozoides llegaste el primero. Eres un ser único con unas capacidades enormes, sólo tienes que ir viéndolas y repetírtelo, no dejes que nadie te diga lo contrario.  Eso sí, se constante en tu transformación o tu cuerpo y la mente volverá a lo que conoce desde hace años.

En tu mano está entrenar una y otra vez. Si tienes que leer estos 11 puntos varias veces hazlo pero no dejes que nada ni nadie te diga que no vales, sólo te falta entrenamiento. 

Es el  momento de que tomes las riendas de tu vida si no lo haces ahora entonces para cuando dejarás el vivir y creer en ti. Para lograrlo sólo necesitas tener constancia una y otra vez.

Me encantaría leerte en los comentarios o si necesitas algo me puedes escribir y te contesto por mail.

Gracias por leerme

Un abrazo 

Juan

Share This